
[...]Nos encontramos porque alguien así lo dispuso. Alguien, quien sea, marcó un punto de encuentro. Y nosotros nos dedicamos a llegar del brazo de la casualidad pretendida. Fue fugaz, dicen que lo bueno y breve es doblemente bueno. Qué daría yo por prolongar uno de mis pocos instantes de pureza absoluta encerrada en un par de brazos que no me negaban nada [...]
Me gusto esto del blog.
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